Miro mi teléfono móvil, menos mal que siendo fotógrafo y en previsión, me compré uno con muchos gigas de memoria. Tengo acumuladas más de 8.000 fotografías y vídeos. Y en el escritorio, sobre el que ahora mismo escribo, tengo media docena de discos duros con unos cuantos teras.
Por más que lo pienso es imposible saber cuántas imágenes tengo almacenadas. Por otro lado, cuento con mi viejo archivo fotográfico al que guardo un gran cariño. Allí, en una cómoda de madera descansan docenas de archivadores que guardan negativos y diapositivas.
Si lo piensas está claro que la producción de imágenes se ha multiplicado exponencialmente en muy pocos años. La evolución de la tecnología y la ciencia lo ha facilitado, pero el proceso hasta hoy ha sido lento.

La fotografía, un arte con mucha historia

En el siglo XVI un alumno de Leonardo Da Vinci publicaba por primera vez un documento que hablaba de la cámara oscura, aunque ya se conocía siglos antes.
El concepto se basaba en que si en una habitación a oscuras dejamos que la luz del exterior entre por un pequeño orificio, podremos observar que en la pared opuesta se forma una imagen invertida de los objetos que se encuentren en el exterior.
Ahora, si ponemos una lente en lugar de un orificio conseguiremos que la imagen sea más nítida y clara, es ni mas ni menos, que el principio fundamental de una cámara de fotos moderna. La cámara oscura se utilizó por mucho tiempo como una ayuda al dibujo y la pintura.
Pero no sería hasta el siglo XIX cuando se comenzó a intentar fijar esas imágenes creadas por la cámara oscura en un soporte, lo que terminó llamándose fotografía.

“Punto de vista desde la ventana de Gras” es la que se ha considerado como la primera fotografía.

Sin duda seguramente hubo muchas antes, pero el francés Joseph Nicéphore Niepce, en 1826, consiguió fijar tras una exposición de más de ocho horas esa imagen sobre una placa metálica.
Moriría pocos años después y nunca pudo llegarse a imaginar hasta donde llegaría el trabajo del que se podría considerar legítimamente como el inventor de la fotografía.
Desde 1826 hasta hoy la fotografía se ha convertido en un arte. Un modo de plasmar la realidad y de recoger las emociones vividas en ese por medio del objetivo. De ahí que yo como fotógrafo quiera rendir mi homenaje particular a Niepce, recordando que un acto tan sencillo hoy día como es tomar una fotografía se ha logrado gracias al esfuerzo y la inquietud de un pionero.
¿Qué opinas tú de la fotografía? ¿Eres de los que también trata de captar la magia de las emociones con tu cámara? Pásate por los comentarios y hablemos. Un placer tenerte por aquí.

error: Content is protected !!