Si nos paramos a pensar por un instante en qué es lo más importante en nuestras vidas, unos dirán, la familia o los amigos, otros quizás el trabajo y los menos, espero, el dinero.

Yo después de meditarlo un poco más, quizás diría el tiempo. Nuestro tiempo es lo más importante en nuestras vidas. Nos otorga un momento para todo. Para jugar cuando somos niños, para reír y para llorar. Enamorarnos y estudiar. Enfadarnos y también para aburrirnos.

Uno piensa que el tiempo es algo que siempre va a estar ahí, que no se gasta, y es cierto siempre estará ahí y no se gastará nunca. El que se gasta eres tú. Y por eso creo que es importante disfrutar continuamente de todo instante en la vida. Hay momentos en los que debes encarar situaciones difíciles pero incluso estos momentos dejarán recuerdos en tu mente que te construirán como persona. Obviamente todos queremos que estos sean los menos y los buenos acaparen toda nuestra atención. Así cuando nos gastemos del todo, y echemos cuentas con nosotros mismos estemos lo más conforme posible con el uso que le hemos dado a nuestro tiempo.

Hoy, con esta idea en la cabeza, pienso en cómo medimos nuestro tiempo. Y compruebo a mi alrededor que la tecnología, en concreto estos smartphones que nos convierten en stupidpeople, han llegado casi a sustituir el reloj de pulsera. En algunas cosas soy un poco clásico y me encantan los relojes de pulsera casi igual que los coches, los aviones y los barcos. Los cuales, dicho sea de paso, si son clásicos mejor.

En esencia medimos nuestro tiempo con el teléfono “inteligente”. Práctico, pero que simple, teniendo en cuenta la importancia del tiempo en nuestras vidas. Creo que incluso un reloj antiguo de arena era un instrumento más “romántico” para medir nuestro tiempo que un móvil. El ritmo actual de nuestras vidas, en mayor medida acelerado, nos desenfoca. Nos conduce a gestionar nuestro tiempo a veces de una manera frívola.  Y me pregunto ¿Por qué no otorgarle el valor y singularidad que tiene, midiéndolo con un reloj especial?

“No se gasta tu tiempo, te gastas tú”.

A mi personalmente entre algunos otros, me gusta el reloj Klok-01 de la marca Klokers. Parece hecho para “viajar” en el tiempo. Para ser el capitán de nuestras vidas y marcar nosotros el rumbo de todas esas vivencias que deseamos tener. Creo que puede ser un compañero de viaje que nos recuerde continuamente, lo importante que es el tiempo que a veces malgastamos. Aquí dejo esta reseña para el que quiera investigar “esta joya” suiza y darle importancia a su tiempo.