Siempre me he hecho esta pregunta:

¿Simple o sencillo? La verdad es que a día de hoy aún no llego a diferenciar con claridad estas dos características de un diseño. Quizás Dieter Rams lo tenga más claro. Normalmente asociamos o hablamos de un diseño simple, cuando algo no está lo suficientemente elaborado. Es decir, cuando algo no ha sido muy trabajado. Y en términos generales, suele tener una connotación negativa.

Si este comentario viene de algún jefe o cliente nos echamos a temblar. Sin embargo, si te dicen: ¡Es sencillo! ¡Qué sencillo es! Todos contentos. Parece que has descubierto “el cómo” de algo que hasta ahora era una terrible complicación.

Aunque nunca sabes si alagan el diseño o se alagan así mismos, colgándose la medalla de descubridores de esa “sencillez oculta” en tu diseño, cuya principal intención era ser algo sencillo desde un principio.

La sencillez y la simplicidad emocionan.

Bueno, no sé muy bien por qué ocurre esto. Normalmente las cosas sencillas suelen ser al mismo tiempo simples y esto no es malo, ni negativo. Al contrario, las cosas sencillas son las que tocan más fuerte el corazón de las personas.

Si algo simple puede dar lugar a un producto que tenga éxito en el mercado por su sencillez de uso, eso es genial. En cualquier caso, a este tira y afloja de qué es mejor, sí que llamen a tu diseño, “diseño sencillo” o “diseño simple” hay que añadir lo que entiende por simple o sencillo el que “critica” un diseño.

La sencillez o la simplicidad puede verse matizada por muchos aspectos. Por ejemplo, en el caso de los muebles. Tú puedes tener un cubo y parecer sencillo en cuanto a su forma. Pero resulta que éste tiene un sistema de herrajes que permite que ese mismo cubo se convierta en una cómoda con muchos compartimentos.

Incluso imagina que ese cubo tuviera la particularidad de poder ser de color blanco con un círculo rojo, en su parte anterior. Aún así podríamos decir: ¡ qué “simple” es su decoración! Bueno, simple o sencilla o al mismo tiempo potente e impactante depende de la intención del artista.

La sencillez en el diseño puede hacer magia.

En el diseño en principio todo debe cumplir una función,  la de facilitar la vida a las personas. Esto está claro. Aunque soy firme defensor de las sencillez y de la simplicidad en el diseño. Por eso, por muchos años que pasen no me termino de acostumbrar escuchar de los clientes el típico: !qué sencillo o simple es tu diseño!

Antes de despedirme déjame recordarte una frase que un día escuche. Decía algo así:  “un producto es sencillo cuando “por arte de magia”, todo se encuentra en su sitio, para su perfecto cometido”. Rotundo, ¿no crees? En fin, y hablando de todo esto te quiero presentar, si aún no lo conoces, a uno de los diseñadores que admiro por la sencillez y simplicidad de su obra. Es  Dieter Rams un autor que es una constante referencia en diseño de producto. Espero que te guste lo que hace.

Y tú ¿qué tipo de diseño empleas en tu negocio? Eres de los apasionados de las líneas sencillas y simples o no. Pásate y déjanos un comentario, nos encantará charlar contigo.